Estuve a punto de perdermelo. El mismo día del concierto le compré dos preferenciales a un amigo porque tenía que escucharlo en vivo. La música de Andrea Bocelli es parte y complice de las vidas mías y de mi esposa, así que teníamos que estar en ese concierto, como agradecimiento por los buenos momentos que su música nos ha dado.
Así que luego de confirmarle a mi esposa la grata sorpresa que iríamos al concierto, ( ya ese fue tu regalo del día de la madre ah ! ) quedamos en encontrarnos en casa a las 8 en punto de la noche para irnos al show del italiano Andrea Bocelli, que se presentaba muy cerca a mi casa, en el Jockey Club.
Mi casa queda muy cerca del Jockey Club, lugar del concierto, así que felices por poder ir, nos subimos al auto y salimos rumbo al local. Salí de mi casa 8 y 20 pm, y avance ... dos cuadras. Tenía aún al lado izquierdo al ministerio de Defensa ( pentagonito) es decir habia avanzado desde mi casa unos ... 200 metros.
La gente, muchos enternados y señoras en vestido y enjoyadas ( iban a la opera pues! ) habían estacionado sus carros allí y caminaban de la mano dispuestos a cruzar el puente el Derby a pie para llegar al concierto a tiempo.
Decidimos hacer lo mismo, la larguísima fila no se movía, así que decidimos regesar a casa en el auto, dejarlo allí y ir caminando al show. Imposible. Detrás nuestro ya hábían demasiados carros, imposible retroceder. La cola ya llegaba ... hasta la esquina de mi casa.
Era inevitable continuar. Pasaron 20 minutos y llegamos ... a la esquina para subir al puente. Es decir habíamos avanzado solo cerca de 100 metros.
Al llegar al puente vi que los carros venian de todas direcciones, y aparte de la cola interminable en la que me encontraba procedente de la San Borja Norte, había otra interminable en plena Panamericana Sur que intentaba también cruzar por el puente, y una tercera en la av. Buenavista, que desembocaba en la misma subida en la que yo estaba.
La gente desesperada se bajaba de los taxis y comenzaba a caminar para cruzar el puente. La desesperación empezó a cundir y las discusiones entre los autos que se disputaban cada centimetro de pista iba creciendo.
Finalmente 50 minutos después de haber salido de mi casa terminé de cruzar el puente. Perfecto, el puente desembocaba en la puerta 3, así que la haría linda. Luego de esperar para avanzar por cada metro varios minutos más nos dimos con que la policía no dejaba doblar hacia el ingreso de la puerta 3 del Jockey !
Ok. Será pues 10 metros más allá, por la puerta que da a la Pelousse. Es comprensible, deben estar utilizando el estacionamiento de la Pelousse Avanzamos esos metros y ... TAMPOCO ERA POR ALLI !!! Tambien cerrada esa puerta. Era un pandemonium. Cientos de autos que venían de La Molina tratando de entrar y nosotros tratando de pasar hacia el otro lado a la misma vez.
Los genios de la organización habían decidido hacer el UNICO INGRESO ! por la puerta Uno, es decir, en plena Javier Prado ! Toooodos los cientos de autos, tendrían que darse toda la vuelta para poder ingresar.
Las cientos, sino miles, de personas que caminaban hacia el concierto tenían ya cara justificada de fastidio y malestar. Era un público en su gran mayoría adulto , la mayoría por encima de los 50 años de edad, y caminar desde el otro lado del puente para llegar a la puerta 3 y darte cuenta que el concierto es POR EL OTRO LADO DEL JOCKEY CLUB no es para nada gracioso y agradable.
A la misma vez varios revendedores, cual moscas, intentaban comprar cualquier entrada que uno pudiera tener de sobrante. En ese momento lo pensé : prefiero vender mis dos entradas e irme a las caballerizas de mi cuñado a ver lo que faltaba del partido de la U y escuchar desde allí el concierto gratis y disfrutando de una rica parrillada.
- El stud de mi hermano ! - me dijo mi esposa. - Vamos por alli.
Muy buena idea ! - le dije y entramos a la zona del hipodromo donde duermen los caballos. Allí mi cuñado efectivamente preparaba con unos amigos una parrillita mientras veia el partido de la U en Argentina.
Dejamos alli mi camioneta y decidimos cruzar toda la pista de carreras en la oscuridad para llegar caminando hasta el imponente escenario que se veía iluminado a lo lejos .. demasiado lejos aún.
( continúa mañana)








































