jueves 8 de octubre de 2009

ENTREVISTA A UN TUAREG : LA BELLEZA DE LA VIDA ESTA EN LAS COSAS SIMPLES

Palabras llenas de vida, de una cultura tan lejana a la nuestra y sin embargo del mismo planeta.



TÚ TIENES EL RELOJ, YO TENGO EL TIEMPO



(entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a: MOUSSA AG ASSARID)
 
 
 
- No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!

   Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. estoy soltero. Defiendo a los pastores tuáreg. Soy musulmán, sin fanatismo.

- ¡Qué turbante tan hermoso...!

-"Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto, cuando se levanta arena y a la vez seguir viendo y respirando a través de él"..

- Es de un azul bellísimo...

-"A los tuáreg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados..."

- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

-"Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul para los tuareg, es el color del mundo".

- ¿Por qué?

-"Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa".

- ¿Quiénes son los tuáreg?

-"Tuáreg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber) y nuestro alfabeto, el tifinagh".

- ¿Cuántos son?

-"Unos tres millones y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece.... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca, para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo".

- ¿A qué se dedican?

-"Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito silencio..."

- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?

- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

-"Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo y mi abuelo y mi padre... Y yo.. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso y yo era muy feliz en él!".

- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..

-"Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua".

- Saber eso es valioso, sin duda...

-"Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!".

- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

-"Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!".

- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?

-"Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre, si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...".

- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...

-"Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar".

- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

-"¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...".

- ¿Tanto como eso?

-"Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo."

- ¿Qué pasó con su familia?

-"Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba 15 kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome..."

- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?.





-"De que un par de años antes, había pasado por el campamento el rally París-Dakar y a una periodista se le cayó un libro de la mochila.. Lo recogí y se lo dí. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...."

- Y lo logró.

-"Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia".

- ¡Un tuáreg en la universidad. ..!

-"Ah, lo que más añoro aquí, es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele".

- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí? -"Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos... ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!".

- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.

-"Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde..."

- Fascinante, desde luego...

-"Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...".

- Qué paz... -"Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo".



(De Internet)

Hay que aprender a disfrutar de los instantes simples de la vida.